Hoy voy a hablar de Dios
"Dios"
es una palabra que ha perdido su verdadero significado, debido al mal uso que
le hemos dado a lo largo del tiempo. Para muchos es, incluso, una palabra
"innombrable" pues está relacionada a la religión, la cual
(independientemente de la religión que sea), ha fracasado en su intento de
mostrarnos a Dios al colocarlo en segundo plano y sustituyéndolo por doctrinas
y dogmas las cuales defienden hasta la muerte.
Basta con estudiar un poco la historia y nos daremos cuenta que desde el principio del sistema religioso este ha juzgando e incluso dando muerte a aquellos que han pensado de manera diferente a sus enseñanzas. Un ejemplo de esto fue la inquisición. Bastaba con que una mujer fuera amante de las plantas para acusarla de bruja y quemarla en la hoguera. O más reciente: los extremistas "islámicos" que han hecho una serie de ataques terroristas al rededor del mundo provocando muerte y destrucción. De hecho, el mismo San Pablo, antes conocido como Saulo, fue un extremista judío que perseguía a los cristianos y consentía en sus ejecuciones.
Entonces, y después de tantos años de atroces acontecimientos, de los cuales culpamos a Dios, surgen preguntas como: ¿Porque permite Dios esto? e incluso muchas sociedades han optado por "sacar a Dios de sus leyes". Cada vez es más común que por conservar la paz, mejor se opte por no hablar de política, futbol y religión (que como ya lo comenté, implica no hablar de Dios).
Y como hablar de Dios esta vetado, hoy voy a hablar de Dios.
Hoy en día se usan palabras como: universo, vida, ser etc. para referirnos a esa materia pensante de la cual todas las cosas están hechas. Honestamente considero que el nombre no es importante, pero sí lo que creo acerca de.
El problema radica en identificar a Dios como un ente aparte de nosotros (en occidente generalmente como un hombre, de barba blanca y sentado en el cielo.) Esta creencia nos lleva a mirar hacia afuera y a buscar ahí lo que se encuentra dentro, o como el ángel le dijo a los discípulos de Jesús cuando fueron a la tumba vacía: "¿Por qué buscan entre los muertos a aquel que vive?". [San Lucas 24:5, la biblia]
No buscaré más afuera lo que está dentro de mí. No buscaré a Dios en ningún otro lado si no en mí, porque en él vivo y me muevo y existo; Porque por él yo soy quien soy, pues soy descendiente suyo.
Negar nuestra divinidad nos lleva a creer que Dios está lejos y al someterme a enseñanzas y doctrinas enfocadas en lo exterior, me lleva a perder el enfoque divino y centrarme en consideraciones como: "Mi Dios es el único Dios verdadero" (como si hubiese otros) o como Nietzsche dijo: "Dios está muerto" [La gaya ciencia, sección 125] Esta negación es la causa de las divisiones, guerras, pleitos y ansias de tener la razón. Pero olvidamos que, como lo dice San Juan: "En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad." [San Juan 1:4, la biblia] Si hoy estoy vivo es gracias a que estoy en Dios.
Como Rumi lo dijo: “No profeso religión alguna. Mi religión es el amor y cada corazón es mi templo.”
Negar esto no hace la
diferencia en la vida que llevas, pero creer esto, es decir: estar consciente
de ello es la base para dejar de existir y empezar a vivir la vida.
Que
hoy puedas experimentar tu divinidad 🙏
P.D. 1: Si la palabra (Dios) te hace ruido, usa la que quieras.
P.D. 2: No busco que dejes tu religión, si no que en medio de ella, logres ver a Dios en tí.

La primer zambullida en este blog resulto refrescante veamos que más viene del tema. Un abrazo great head!
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